Educación emocional: la vía para el bienestar personal

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Escrito por Leticia Serrano

En los tiempos que corren es primordial desarrollar habilidades emocionales que nos ayuden a evitar actitudes y pensamientos que puedan causarnos daño y atentar contra nuestra salud. Por este motivo, la educación emocional es la base de toda educación.

Según el Dr. Rafael Bisquerra la educación emocional es el proceso educativo que tiene como objetivo el desarrollo de competencias emocionales. Comienza desde la primera infancia y está presente a lo largo de toda la vida. Es una innovación educativa que responde a necesidades sociales no atendidas en las materias académicas ordinarias.

Es un proceso porque implica un tiempo y cambios, que son progresivos en la adquisición de habilidades. Es una enseñanza ya que se basa en la transmisión de conocimientos y la corrección de lo erróneo, tales como los comportamientos agresivos o impulsivos en general.

El objetivo de la educación emocional es el desarrollo de competencias emocionales: conciencia emocional, regulación emocional, autogestión, inteligencia interpersonal, habilidades de vida y  bienestar.

Cuando se habla de educación no se hace referencia a la escolarización, sino a la educación a la familia, a la sociedad, a los medios de comunicación, etc.

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Aspectos importantes a tener en cuenta relacionados con los sentimientos:

Es clave obtener un mejor conocimiento de las propias emociones para poder desarrollar la destreza de controlarlas, identificar las emociones de las personas que nos rodean y prevenir los efectos perjudiciales de las emociones negativas. Además, desplegar habilidades para generar emociones positivas y para automotivarse.

Algunas dolencias físicas solo son el resultado de no lograr controlar ciertas emociones. Desarrollar la capacidad para controlar el estrés, la ansiedad y los estados depresivos, tomar conciencia de los factores que inducen al bienestar subjetivo, potenciar la capacidad para ser feliz y utilizar el sentido del humor es fundamental para que esas inquietudes angustiantes no nos afecten de tal manera que nos lleve a enfermarnos.

El psicólogo Lucas Malaisi asevera que el desarrollo de habilidades emocionales contribuye a disminuir muchas conductas sintomáticas, como las adicciones, el abandono escolar, las depresiones y los suicidios, la promiscuidad, la violencia, el bullying o la baja tolerancia a la frustración, por mencionar algunas. La idea es educar en las emociones antes de que enfermemos. De igual manera, hace referencia al “secuestro emocional”, que es ese momento en el cual las capacidades de una persona quedan embargadas por la emoción. Esos estados intensos tales como el enojo, la tristeza profunda, el miedo, la ansiedad, no nos permiten aprender. Estas emociones displacenteras afectan cualquier actividad que se desee realizar: deporte, estudio, trabajo, creatividad, como también a la salud y la calidad de vida.

Es esencial para generar confianza en los niños

Las emociones son las que determinan como afrontamos nuestra rutina diaria, tienen un rol muy importante en las personas y sobre todo en los chicos.

Aquel pequeño que tiene una buena educación emocional crecerá con seguridad en sí mismo, sabrá que tiene capacidades para sobreponerse a las dificultades, ya que aprenderá de sus errores y podrá comunicarse y relacionarse exitosamente.

Asimismo logrará conocer sus propias emociones y las de los demás, serán capaces de regular sus emociones y expresarlas de manera positiva. Esto favorece a una mejor adaptación social y académica. Para que esto sea posible la educación de las emociones no solo debe pasar por la familia sino también por la escuela e instituciones que brinden conocimientos y formación básica, más allá de que no sea un tema que forme parte de la curricula escolar de manera oficial.

Las emociones tienen el poder de aumentar nuestro rendimiento o disminuirlo notablemente. Es común sentirnos motivados y sacar fuerzas de algún recóndito lugar a pesar del cansancio físico, como así también podemos sentirnos arrasados por el consumo de energía que implica encontrarnos bajo los efectos de emociones exaltantes.

Son tan fuertes las secuelas que producen las emociones, que aprender a dominarlas y sacar provecho de ellas, nos permitirá obtener mayor rendimiento y sentirnos mejor.

Aprender a fluir y tener una mirada positiva nos ayudará a aplomar la educación emocional, que como vimos es indispensable para afrontar las dificultades que se nos presentan a lo largo de nuestra vida y obtener como resultado un mayor bienestar tanto emocional como físico, puesto que las preocupaciones que pasan por la cabeza muchas veces se ven reflejadas en el cuerpo.

Soy Locutora y periodista. Informar e informarnos es un derecho. Creo en el crecimiento desde el compromiso.

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