¿Cuál es en Japón el secreto de una vida larga, feliz y significativa? El ikigai

An elderly woman stretches using a pair of wooden dumbbells during a health promotion event to mark Japan's "Respect for the Aged Day" at a temple in Tokyo September 17, 2007. REUTERS/Issei Kato (JAPAN) - RTR1TXXA
Escrito por Mariana Basualdo

¿Cuál es tu razón para levantarte por la mañana? Sólo tratar de responder esta pregunta tan grande, podría hacer que quieras arrastrarte de vuelta a la cama, o levantarte. Para encontrar el propósito en tu vida, el Ikigai podría ayudarte.

Originaria de un país con una de las poblaciones más antiguas del mundo, la idea se está volviendo popular también fuera de Japón como una forma de vivir más y mejor.

Aunque no hay una traducción directa al inglés, se piensa que ikigai combina las palabras japonesas ikiru, que significa “vivir”, y kai, que significa “la realización de lo que uno espera”. Juntas, estas definiciones crean el concepto de “una razón para vivir” o la idea de tener un propósito en la vida.

Para encontrar esta razón o propósito, los expertos recomiendan comenzar con cuatro preguntas:

¿Qué amo?

¿En qué soy bueno?

¿Qué necesita el mundo de mí?

¿Por qué pagaría?

Encontrar las respuestas y un equilibrio entre estas cuatro áreas podría ser una ruta hacia la felicidad. El ikigai se refiere a “un sentido de unidad con, o compromiso con un grupo o rol”. Es decir, que si encontramos nuestra misión de vida, debemos desarrollarla por nosotros y por los otros. Siempre alguien necesita aquello que tenemos para dar.

Investigadores agirman que el Ikigai probablemente conducirá a una vida mejor para las personas, ya que  “tendran algo por lo que vivir”. Ikigai no es algo grandioso ni extraordinario. Es algo bastante práctico que puedes comenzar hoy mismo.

Soy Maru, Lic. en Letras de la UBA, editora y mamá de dos mellis maravillosos: Sophie y Milton. Además de ser una apasionada de los libros, soy amante de la costura, el Jazz, el buen cine y la comida mexicana. Espero que tengamos lindos intercambios.

Comentarios

comentar

Comentar