La mamá de Manuel

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“…Tú, la más noble
La más gloriosa y santa…”

Ya me venían a buscar, era la hora para llevarme a la iglesia de la Merced. Apenas, entre mi mamá y mi tía la soltera, me habían terminado de acomodar la mantilla de encaje.

Yo tenía solamente 14 años, cuando me casé aquel día caluroso de noviembre, en Buenos Aires, de 1757.

Antes de irme, pude verme un momento reflejada en el espejo de la cómoda. Mi vestido de novia era sencillo, la falda era amplia, cubría a una enorme enagua, repleta de pequeños boladitos de puntillas. Lo había heredado de mi mamá, mi abuela lo había cortado y cocido, con devoción religiosa, para el día de su boda. Y entre ellas, lo habían ajustado a mi talle, con impecable prolijidad.

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Fotos de Google.

Mientras caminaba, pausada acercándome al altar, al son del clavicordio, podía sentir el perfume de los pétalos, de las florcitas de naranjo, que adornaban mi cabeza, que se deshacían y rodaban sobre mi pelo, porque el viento zonda que llegaba desde el norte se hacía sentir. Y el rosario de nácar, se me humedecía entre los dedos.

Al terminar la ceremonia, mi padre, satisfecho, me besó la frente y nos dio su bendición.

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Iglesia de la Merced en Buenos Aires

Los recién casados, partimos rumbo a nuestro nuevo hogar.

A la casona blanca, la había visto desde afuera, una sola vez. Era imponente. ¡De dos pisos!, en la calle de Santo Domingo. Tenía un atrio con puerta de madera al frente y ventanas con rejas a los costados; en el primer piso, un balcón y otra puerta de madera. Era de ese tipo de vivienda que pertenecía, claramente, a una familia acomodada de Buenos Aires. Yo sentía orgullo por mi esposo que era 12 años mayor que yo, lo admiraba profundamente, porque era enérgico, entusiasta y sabía lo que quería. Sus manos y su espalda anchas, me gustaban. Su piel era traslúcida, y sus mejillas siempre se le ponían coloradas, cuando se reía y cuando se enojaba. Era un experimentado comerciante genovés de Liguria. Recientemente había llegado al Río de la Plata a establecerse en estos pagos, y obtendría fácilmente la nacionalidad hispánica al casarse conmigo, porque yo era criolla, hija de españoles, y eso, le simplificará los trámites.

María Josefa González Casero y Domingo Belgrano Peri deseaban formar una familia grande. Durante los próximos treinta años gozarán de un excelente pasar económico. Se podría decir que fue un matrimonio muy productivo: “él haciendo dinero, que invertirá con gusto en la educación de sus hijos, y ella teniéndolos…”.

En la casona nacieron sus dieciséis hijos., Formaron juntos un hogar, rebosante de alborotado amor doméstico.

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Casa en donde nació y murió el General Manuel Belgrano. (Demolida). Foto de Google.

En ese entonces no había muchas explicaciones científicas. Los nacimientos o los fallecimientos se producían naturalmente, en la intimidad del hogar y la familia. Nacer y morir era inapelables decisiones Divinas.

A tres criaturas, Dios se las llevo de mi lado…

En el año 1758 nace mi primera hijita, María Florencia. Luego en 1761. Llegó al mundo Carlos José. Y al año siguiente José Gregorio. María Josefa Anastasia, nace en 1767, es mi sexto parto. Apenas me repongo, vuelvo a quedar embarazada otra vez, de Domingo Estanislao. Estábamos en el año 1768. Me mantenía ocupadísima con el torbellino de la crianza de los niños, que no paraban de hacerme preguntas, ni de moverse… en ese entonces tenía once, ocho, siete, dos y un año.

En una mañana de primavera, María Josefa, no soporta más el jubón que le encorseta el cuerpo, sospecha que estaba esperando un nuevo bebé. Entretenida en el trajín cotidiano, casi sin darse cuenta llega mayo, y las cintas de la enagua ya no le alcanzan para ajustarle la cintura, es que tiene el vientre muy abultado, el niño está por nacer.

El 3 de junio de 1770, nació en su casa.

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Foto de Google. Sorolla.

¡Fue un varón!

Fue un bebé rosado, gordito y saludable. Con su pelito rubio rojizo, se parecía mucho a su papá.

Igual que a todos sus hermanos, al día siguiente lo bautizaron en la Catedral de la Merced de Buenos Aires, con el nombre de Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús.

Él fue “nuestro Manuel Belgrano” el creador de la Bandera Argentina (1770-1820).

Al año siguiente, mientras Domingo Estanislao comenzaba a dejar los pañales, María Josefa da a luz a Francisco y en 1773 a otro niño: Joaquín, que cuando crezca será un próspero comerciante, como su padre.

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Foto de Google. Sorolla.

Cuando nuestro prócer Belgrano, tiene apenas tres años, nace en 1775 su hermanita María del Rosario y al año siguiente en el onceavo parto de María Josefa, llega al mundo Juana María. En 1777, cuando el virreinato cumplía un año de su existencia, nace Miguel, en 1778 nace María Ana y en 1779 Juana Francisca. Después de tener todas esas nenas, la mamá de Belgrano finalmente parirá al último de sus hijos, que fue un varón: Agustín Leoncio, en 1781.

¡María Josefa, vivió con panza, de manera casi continua, por 20 años! Estaba cansada ya de dar a luz y criar, cerca de cumplir cuarenta años. Además de ser la madre de todos estos chicos, crió a un nietito, hijo de una de sus hijas, fallecida.

En la casona de Santo Domingo llegaron a vivir de forma simultánea, entre el matrimonio, todos sus hijos, parientes y sirvientes: treinta y siete personas, todos bajo la atenta mirada de María Josefa.

A medida que los chicos crecieron, de los ocho varones uno siguió el sacerdocio, otros se transformaron en influyentes comerciantes y dos estudiaron y se dedicaron a la vida militar. Las niñas, como era costumbre se educaron en el hogar.


* Manuel Belgrano  adolescente. http://k32.kn3.net/2EB6CCDBC.jpg

Mientras mi hijo Manuel estudiaba derecho en Europa, problemas financieros motivados por un proceso del que yo no estaba muy al tanto, y en el cual se vio implicado mi marido Domingo sin razón, amargaron mi vida y la de mi familia. Fueron los últimos años de la vida de mi esposo, que debió vivir recluido en nuestro domicilio.

Domingo falleció en 1795. Sus hijos se hicieron cargo de cumplir con sus deudas, al abrirse la sucesión.

María Josefa nació el 23 de octubre de 1747 y falleció el 1 de agosto de 1799 a los cincuenta y dos años de edad, en Buenos Aires. En su testamento pidió ser sepultada en la Iglesia de Santo Domingo.

Carlos José

El mayor de sus hermanos varones, Carlos José Belgrano (1761-1814), estudió al igual que Manuel, un tiempo en España y regresó a Buenos Aires, en donde fue teniente del Regimiento Fijo de Caballería. Fue nombrado por el virrey Sobremonte comandante militar de la Nueva Villa de San Fernando de Buena Vista. Durante las invasiones inglesas formó parte de las fuerzas reconquistadoras de Liniers y en 1812 estuvo al frente de la comandancia de Luján.

Escudo de la familia de Belgrano

Escudo de la familia Belgrano.

El arquitecto Joaquín Belgrano

El arquitecto Joaquín Belgrano, fue descendiente directo de Carlos José. Nació en Montevideo en el año 1850. Estudió y se graduó como arquitecto en París y más tarde regresó al Río de la Plata. Fue un trabajador incansable, autor de múltiples proyectos en Buenos Aires.

Y en el último tercio del siglo XIX, construyó en la elegante villa de veraneo de San Fernando, una residencia de puro estilo renacentista alemán conocida como “Palacio Belgrano”. Ubicada en la calle Sarmiento 1427, entre Lavalle y Belgrano.

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*Arq. Joaquin Belgrano y Palacio Belgrano.

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En la zona norte de Buenos Aires, el pueblo  de San Fernando se fue transformado en lugar preferido para pasar las vacaciones, por algunas de las familias bonaerenses de renombre. Mientras se mantuvo una activa vida social en la Villa, la quinta fue usada como residencia de verano por las familias Belgrano Rawson y Vega Belgrano.

En 1901, luego de fallecer en París, de forma repentina, el arquitecto Joaquín Belgrano, su viuda, Josefina Rawson se casa en segundas nupcias con el ingeniero Vicente Castro.

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*Josefina Rawson

Entonces la viuda, vende la quinta al ingeniero civil Rómulo Otamendi y a su esposa doña Matilde Carballo, quienes fijaron allí también su residencia de verano, pero al poco tiempo de la nueva adquisición, su única y adorada hijita, Matilde, muere de tuberculosis, en 1909. Sumidos en el dolor el matrimonio decide donar la propiedad a la sociedad de Beneficencia. A partir de ese momento funcionó en el lugar un asilo para niñas con el nombre de “Estela Matilde Otamendi”, en recuerdo de la niña.

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En 1936 se hacen cargo del asilo la congregación de hermanas españolas Hermanas de los Santos Ángeles Custodios, hasta el año 1950 cuando deben dejar el palacio en manos del Estado Nacional, en donde estableció allí el instituto Estela Matilde Otamendi, dependiente del Consejo Nacional del Menor y la Familia.

El Palacio Otamendi – Belgrano

palacio abandonado en buenos aires san fernando Foto de Google.

El arquitecto Joaquín Belgrano la diseñó al estilo del renacimiento alemán, suntuosa, con líneas que se asemejan a las de un castillo. De aspecto romántico, su torre y sus techos de pizarra negra, engalanan el exterior del edificio. En el acceso, se distingue la escalera de mármol blanco de Carrara, con sus escalones biselados. Los interiores de la vivienda fueron dotados, en su momento, del mayor confort, con materiales traídos especialmente de Europa.

castillo abandonado

Al ingresar a la casa, que hoy está en ruinas, se observan todavía los vestigios de un piso veneciano en colores bordó y ocre, que forman figuras con una guarda perimetral.

palacio abandonado lugares asombrososA la izquierda, un mural blanco y azul, recuerda una escena de Ámsterdam.

En el sector ubicado sobre la calle Belgrano, se encontraban la vivienda de los cuidadores, donde existía un molino de viento y las caballerizas.

En contraposición a la entrada de la casa; se ubica una capilla de líneas simples. En su interior se alojaba un altar de mármol, los pasos del Vía Crucis y un confesionario de madera. Los muros estaban decorados con vitrales franceses con figuras geométricas y reminiscencias medievales.

san fernando buenos aires palacio otamendi san fernandoDel terreno que estaba parquizado se conservan aún algunas de sus de plantas originales y preciosos árboles, pero en un descuidado estado.

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Actualmente no es instituto de menores y lamentablemente, se encuentra en un gran estado de abandono. Deteriorándose día tras día.

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