Volviendo a casa

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Escrito por Mariana Basualdo

Acercarse a la vida con un corazón abierto significa abrir la puerta a una mayor conciencia.

Los maestros espirituales siempre señalaron al corazón como el asiento de la conciencia, y recientemente la ciencia occidental ha encontrado evidencia para apoyar este argumento. Resulta que el corazón tiene su propio sistema nervioso central y no está simplemente bajo la regla del cerebro como se creía anteriormente. Cualquiera que se haya tomado el tiempo para explorar el corazón lo sabe y, lo que es más importante, se ha dado cuenta de que el corazón es la fuente de nuestra conexión con una conciencia mayor que el ego. Acercarnos a la vida con un corazón abierto significa que hemos abierto la puerta a una mayor conciencia, asumiendo la residencia junto a ella en el asiento de nuestra alma. Afortunadamente, en este momento hay mucho apoyo para este cambio, tanto a nivel energético como a nivel práctico. En cierta medida, acercarse a la vida con un corazón abierto es más simple de lo que parece.
Eventualmente podrás hacer esto en cualquier momento, en cualquier lugar, pero al principio puede ayudar probarlo en un lugar tranquilo donde nadie te moleste. Simplemente sentarte con los ojos cerrados y atraer la respiración a tu corazón. A medida que tu respiración se expande, tu cavidad torácica y tú corazón también se expande y se abre. Podes sentir ternura o tristeza en tu corazón, y también podes sentir alivio. Cualquier emoción que surja puede ser efectivamente presenciada y curada a través del proceso de meditación, que beneficia tanto a tu corazón físico como a tu corazón enérgico. Cuanto más practiques, más encontrarás a tu corazón abriéndose a todas las situaciones que tu vida trae.

Cuando abrimos nuestros corazones, podemos sentirnos tiernos y vulnerables, lo cual significa simplemente que necesitamos nuestra atención amorosa mientras limpiamos y sanamos de heridas pasadas y bloqueos. Este proceso nos pide que practiquemos algunas de las lecciones más grandes del corazón: paciencia, compasión y amor incondicional. Por otro lado, podemos tomar residencia tan fácilmente como un pájaro vuelve a su nido. De cualquier manera, acercarse a la vida con un corazón abierto simplemente significa regresar a nuestro verdadero hogar.

Soy Maru, Lic. en Letras de la UBA, editora y mamá de dos mellis maravillosos: Sophie y Milton. Además de ser una apasionada de los libros, soy amante de la costura, el Jazz, el buen cine y la comida mexicana. Espero que tengamos lindos intercambios.

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